El corredor de la Diez de Octubre es uno de los ejes principales del área metropolitana.
La primera etapa de este proyecto consiste en elaborar un diagnóstico integral de la movilidad y caracterizar el corredor, mediante un análisis de los desplazamientos, un estudio del contexto urbano, social y ambiental, y la auditoría de la empresa operadora de autobuses.
El consorcio revisó el plan de operación del transporte público de La Habana, proponiendo una reorganización de la red de autobuses, del modelo de operación, y una revisión de las infraestructuras. Asimismo, definió estrategias a corto plazo (revisión de la morfología de la red, urbanismo táctico, etc.) y a mediano plazo (evolución de la oferta de autobuses, reorganización de la infraestructura, propuesta de TOD, estudio de impactos ambientales y sociales).
A lo largo del proyecto, se implementa un proceso participativo en el marco de talleres que reúnen diversas instituciones gubernamentales y académicas.